Dos años después del anuncio oficial, el Gobierno se aseguró finalmente la puesta en marcha, en septiembre, del primer gran emprendimiento para buscar petróleo en el Mar Argentino, una de las cartas de la administración de Cristina Fernández para incorporar, en el mediano plazo, reservas y producción de crudo y gas a la alicaída industria petrolera local.
La iniciativa correrá por cuenta de Enap Sipetrol –filial local de la chilena Enap–, YPF, de Repsol y la familia Eskenazi, y la estatal Enarsa. Las dos primeras desembolsarán u$s 150 millones para perforar pozos exploratorios en el mar, un paso obligado para determinar la existencia de recursos.
El vicepresidente de YPF, Enrique Eskenazi; el titular de Enarsa, Exequiel Espinoza; y el gerente general de Enap Sipetrol Argentina, Salvador Harambour, le explicaron ayer en Casa de Gobierno los detalles a la presidenta Cristina Fernández. La mandataria estuvo escoltada por el ministro de Planificación, Julio De Vido; el secretario de Energía, Daniel Cameron, y el embajador de Chile, Luis Maira. El paso decisivo para el comienzo de la primera campaña en el mar fue la contratación de una plataforma construida a pedido del consorcio, que llegará en septiembre (hoy está en Guyana, al norte de Brasil) y realizará seis pozos de exploración. Se trata de una mole de acero que envuelve números gigantes: traerlo desde Houston costó u$s 20 millones, y mantenerlo en operación demandará u$s 500.000 por día.
La campaña comprende dos proyectos. Por un lado, Hélix E2, que se desarrollará frente a las costas de Santa Cruz, será operado por Enap Sipetrol y contempla dos pozos.
“Es un proyecto completamente exploratorio. La probabilidad de éxito es de un 30%. Puede parecer poco por el nivel de inversión, pero es un número bueno para el mercado petrolero”, explicó Harambour en diálogo con El Cronista. “Si alcanzamos los resultados previstos, la inversión superará los u$s 400 millones”, completó. El proyecto Aurora, en tanto, se ubica en el mar de Chubut, estará a cargo de YPF –tiene un programa de exploración en el mar de tres años– y prevé la perforación de cuatro pozos.
“La función de los empresarios es crear riquezas y asumir riesgos. Esto es una inversión a riesgo para enfrentar los problemas energéticos”, sostuvo Eskenazi, fiel a su discurso habitual.
Enarsa se aseguró la participación sin poner un sólo centavo. A cambio, cedió participación en algunas de las áreas. Y pagará con la futura producción las inversiones necesarias, siempre que el proyecto resulte exitoso.
