El técnico de la Dirección de Agua y Suelo de la provincia, Nery González, aseguró que el comportamiento climático en las próximas semanas será determinante para definir el rumbo de las actividades productivas en el centro y oeste de la provincia.
“El comportamiento del clima en la provincia fue errático durante lo que va del año. Dio la casualidad que a principios de año fue lluvioso en toda la región oeste y centro oeste y generó inconvenientes con pequeñas inundaciones, como los cortes de ruta. En la zona del este donde se producen mayores precipitaciones se mantuvo con un comportamiento variado, con meses de lluvia y otros con marcado déficit. Eso hizo que en la región del este y centro fuera deficitaria la presencia de precipitaciones. En lo que va del año tenemos un déficit de lluvia de alrededor de 150 hasta más de 200 milímetros. Esto complica porque abril y mayo - meses generalmente lluviosos- no aportaron lluvias importantes”, comentó González en el programa “Viví la mañana”, de la FM Aspen 102.3.
Si bien Formosa tiene regiones bien determinadas en cuanto al comportamiento de las precipitaciones, durante los últimos años la situación tiende a variar.
En Ingeniero Juárez y Laguna Yema hubo un periodo alentador de lluvias de febrero hasta abril, lo que permitió acumular abundante cantidad de agua en las represas y aguadas.
“Eso benefició al área productiva de esa zona pero se complica para el centro y este. Recuerdo lluvias importantes en la zona norte central de Guadalcazar y Fortín Leyes pero más al sur - hacia Perín- fue muy escasa la precipitación. En toda la región central y este provincial, abril y mayo no permitieron acumular mucha humedad y se complicó aún más porque el invierno es habitualmente seco”, expresó.
El técnico de la Dirección de Agua y Suelo dijo que será determinante el comportamiento de las precipitaciones durante setiembre y octubre para garantizar un período tranquilo para la actividad agropecuaria.
“Por los parámetros de lluvias actuales podemos decir que para la faz productiva, que depende de las precipitaciones, se complicará bastante ya que si no hay lluvias significativas, corren riesgos las pasturas y la siembra. Pero esperamos que entre setiembre y octubre llegue un período lluvioso. Los últimos datos anuncian que ingresaremos en un período húmedo. Depende mucho de cómo se comportará el clima en los próximos meses para recuperar la humedad. Ahora estamos en un periodo seco normal, con acumulación de un déficit en algunos sectores y como es lógico eso complica la posibilidad de contar con pasturas, porque recordemos que venimos de las heladas de junio y el calor de julio, lo que no beneficia para nada la aparición de brotes de pastos”, agregó. |
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