Una jornada ventosa le tocó en suerte a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que visitó la provincia por tercera vez desde su asunción, el 10 de diciembre de 2007. En la inauguración de una obra eléctrica millonaria en dólares, la mandataria se refirió al tipo de desarrollo que caracterizó al país, atravesado por un fuerte sentido centralista en favor del Puerto de Buenos Aires.
La causa del acto de ayer es la formal habilitación de la tercera línea de transporte de energía de alta tensión y estaciones transformadoras de 500 kilovatios, asociada a la Central Hidroeléctrica de Yacyretá, que permitirá aumentar la oferta del Sistema Interconectado Nacional. Durante el acto que se desarrolló a la altura del kilómetro 112 de la ruta nacional 12, ante una nutrida presencia de militantes, aseguró que “constituye la obra más importante de los últimos 30 años en la República Argentina y viene a ser la segunda gran obra del plan federal en materia de transporte”. Además, anunció que próximamente se inaugurará “la tercera más importante, que es más grande que ésta y que también tiende a saldar otra deuda histórica: NEA – NOA, y estamos por inaugurar la que va a conectar Comahue - Cuyo”.
FRAGMENTOS. Fue entonces cuando cuestionó que “el país estaba desarticulado, no solamente por falta de infraestructura, sino por una falta de visión integral y estratégica” y también criticó “el abandono de la producción y el trabajo como modelo de crecimiento del país”.
Al finalizar, destacó que es la tercera vez que visita la provincia desde que asumió la presidencia y aseguró que “no será la última”.
Al inaugurar la línea de alta tensión, la Presidenta aseguró que “constituye la obra más importante de los últimos 30 años en la República Argentina y viene a ser la segunda gran obra del plan federal en materia de transporte”.
Además, señaló que “en obras como éstas son muchos los componentes que se pueden abordar para el análisis: primero, el impacto económico que tiene para la producción, para la calidad de vida de la gente; pero además el carácter profundamente federal que tienen estas obras”. Al respecto, dijo que “al país lo construyeron todo para el puerto, allí
siempre tuvieron todo y a nosotros, al país profundo del sur, de la Mesopotamia, del NOA o el NEA, siempre nos fue faltando todo para lograr un desarrollo equilibrado y armónico de país”.
La mandataria, también destacó que esta obra “interconecta definitivamente a Misiones con la línea de 500, pasa por Corrientes, por Entre Ríos y termina en provincia de Buenos Aires”, y reiteró su importancia. “Es más importante que la de Pico Truncado por su extensión y más importante en términos de impacto económico porque nos permite importar y exportar energía hacia nuestro gran socio del Mercosur: la República Federativa del Brasil”, destacó, al puntualizar que “ahora vamos a inaugurar la tercera más importante, que es más grande que ésta y que también tiende a saldar otra deuda histórica: NEA – NOA, y estamos por inaugurar la que va a conectar Comahue - Cuyo”.
En este punto, cuestionó que “el país estaba desarticulado, no solamente por falta de infraestructura, sino por una falta de visión integral y estratégica de como unir las potencialidades de las distintas regiones de la Argentina. Esta obra de 630 millones de dólares viene a dar respuesta a una demanda para lograr mejor calidad de servicio e interconectar definitivamente al país para favorecer la producción, la generación de empleo y la calidad de vida de todos los argentinos”.
CAMBIOS. Aprovechó entonces para añadir que “esto también impacta en la ocupación”, antes de rendir honores al “esfuerzo de los argentinos en superarnos y lograr mejores y más cosas todos los días”. Allí nomás, aludió la reunión mantenida con “empresarios muy importantes que anunciaron obras postergadas desde hace 30 años: volvemos a explorar off shore en materia petrolera”.
Sostuvo que “dejar de lado obras como éstas era el correlato lógico de otro abandono: el abandono de la producción y el trabajo como modelo de crecimiento del país, porque la energía se necesita no sólo para prender la luz en la casa de uno sino también cuando hay fábricas, talleres, comercios, que trabajen y que produzcan, y a medida que el país iba renunciando a producir y a trabajar se iban quedando en las carpetas los proyectos de transporte de energía, de generación de energía, de exploración para generar más fuentes de combustible”.
En contraposición, dijo que “ésta es nuestra historia, pero que tiene final feliz. Hoy es un día de final feliz de este relato histórico porque estamos inaugurando esta importantísima obra que nos va a permitir más y mejor energía y reducir los riesgos del apagón, que muchos vienen pronosticando desde 2003”.
“Pero el trabajo, el esfuerzo, la esperanza, las convicciones de los argentinos nos están permitiendo superar una historia de desencuentros, frustraciones y fracasos para construir juntos una historia diferente, de hechos y de obras, que son los que cambian la historia. No son las palabras, ni los insultos, ni los agravios, ni los obstáculos. Lo que cambia la historia son los hechos, las obras, las conductas y las acciones, esa es la verdadera política. Lo demás es apenas un ejercicio dialéctico, mediático, que entretiene unos instantes, que puede distraer durante algún tiempo pero que finalmente queda solamente en eso, en ejercicio discursivo sin ningún resultado. Yo me quedo con esta forma de construir la Argentina, con esta forma de entender la política y con estas convicciones: que la historia la transformamos entre todos, con hechos y obras”.
El dato
630 MILLONES
De dólares es el costo de la obra energética, y según la Presidenta, “viene a dar respuesta a una demanda para lograr mejor calidad de servicio e interconectar definitivamente al país para favorecer la producción, la generación de empleo y la calidad de vida de todos los argentinos”.
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