Ituzaingó dio ayer el primer paso en su firme apuesta de desarrollar un proyecto termal en la localidad, iniciativa que se fortaleció con un primer contacto entre funcionarios y concejales con representas de la consultora Geoambiente para avanzar en los estudios de prefactibilidad. Aunque no hay absoluta certeza de que las condiciones geoambientales sean las esperadas, hay sobradas expectativas en que el resultado del estudio sea favorable y así empezar a trabajar en una nueva propuesta turística para la ciudad del noreste correntino.
Del encuentro de ayer formaron parte el intendente Manuel Valdés, el representante de la consultora Pablo Decoud, y los concejales Ricardo Viveros –presidente–, Claudia Ávila, Ernesto Benítez, Eduardo Burna, José Kuttel y Norma Espada. Al final, la firma entregó una propuesta para avanzar con un estudio de prefactibilidad del que se tendrían novedades en los próximos tres meses.
Al término del encuentro, el intendente Valdés ponía de manifiesto sus expectativas favorables del estudio de prefactibilidad, aunque aclaró que el encuentro con la consultora sólo era un paso formal de tratativas para ejecutarlo. La firma presentó su propuesta y la respuesta queda en manos del Ejecutivo ituzaingueño. Por eso, Valdés insistió en que sólo se trató de una reunión que marca el inicio para avanzar con el comienzo del estudio ambiental y de factibilidad “para ver si existe la posibilidad en Ituzaingó de instalar un complejo termal”.
“A partir del informe que nos pueda dar la consultora hay que ver qué programa turístico podemos desarrollar en Ituzaingó”, explicó el jefe comunal a la vez que aseveró: “No quiero crear falsas expectativas, no es que vamos a tener la seguridad, y la idea es que si tenemos aguas vamos a hacer un parque termal y desarrollar un programa turístico”. “No tenemos la plena seguridad y ojalá la tengamos, y desarrollar todo el área que es lo que estamos buscando”, sentenció.
El intendente dijo que previo a esta reunión estuvo visitando parques termales de otras provincias y que el de ayer es parte de los primeros pasos: “No hemos avanzado en nada hasta que no tengamos firmado un acuerdo con la consultora para iniciar con los estudios”, indicó.
Sobre si existen cupos para avanzar en la explotación de aguas termales, Valdés reconoció la existencia de cupos que no son excluyentes, sino que se sujetan a los análisis del Icaa sobre si pueden llevarse adelante: “Hablé con Rujana y sí hay cupos, no es que no podamos hacer los estudios, pero hay cupos y estamos por iniciar los estudios”. Y aclaró: “No hay cupos de corporaciones en Corrientes, se van a ir estudiando punto por punto. Puntualmente, el Icaa va a tratar el tema específico del estudio que se va a hacer a través de la consultora que los visita, y según Valdés, “el tema del agua es un tema muy amplio, estamos rodeados de agua y hay varios temas pendientes, puntualmente hablamos de la factibilidad de las termas”.
Finalmente, Valdés insistió en que hay que “tener los pies en la tierra y esperamos tener los estudios de factibilidad y ambiental, vamos a empezar a hablar de cosas más concretas”. “Tenemos la esperanzas de concretar un proyecto termal, pero primero tenemos que saber si eso va a hacer factible, y en 60 ó 90 días tendremos algo concreto y ahí recién vamos a ver en caso de que sea factible el emprendimiento avanzar en otras etapas”, concluyó.
La voz de la consultora
El ingeniero Pablo Decoud, del estudio Geoambiente, fue el referente máximo de la consultora que se dedica a la ingeniería e hidrogeología, que llegó a Ituzaingó por primera vez para empezar a conversar para iniciar un estudio de posibilidades de hallar aguas termales. La firma ya trabajó en Entre Ríos en el ‘94 con Federación y luego en Colón, y recientemente en 2005 para los municipios correntinos de Monte Caseros, Curuzú Cuatiá, Mercedes y Paso de los Libres.
Sobre qué significa la prefactibilidad, Decoud explicó que a nivel regional el Acuífero Guaraní tiene una expresión ya conocida en los cuatro países que lo comparten (Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil), y recordó que hubo mucha repercusión en los últimos años para caracterizar globalmente este recurso de agua dulce y saber qué características generales tiene y qué especificaciones presenta en cada una de las regiones donde se manifiesta. “En Ituzaingó es importante reunir antecedentes y Yacyretá es clave porque tiene estudios realizados en materia geológica”, indicó Decoud.
Un complejo termal es una variación de este recurso –de las aguas– que se presenta en la naturaleza, y mucho tiene que ver la profundidad en la que se encuentra y la presión a la que esté sometida, a ello se le suman las condiciones de temperatura o posición topográfica, que determinará si el surgimiento del agua será natural o asistida.
Aunque en otros sectores del corredor termal en Corrientes el agua se presentó apta para su utilización –con más de 26 grados de temperatura ya es termal–, en Ituzaingó deben verificar cómo se va a presentar el recurso: cantidad, calidad y temperatura que puede esperar, y eso implica las características que debe tener la obra”, aseveró Decoud. |
|
|