Esta declaración surgió luego de la convulsionada reunión en el predio ferial a la que asistieron unas 500 personas entre productores, empresarios agroindustriales y autoridades políticas. Allí desde el Departamento General de Irrigación, con Eduardo Frigerio a la cabeza, intentaron despejar las dudas que existen en la comunidad local sobre el acuerdo. Pero lejos de calmar las aguas, la postura de los vecinos no varió y por momentos el ambiente se tornó tenso.
Acompañando la posición adoptada por los regantes, el jefe comunal consideró que de esta manera no se puede avanzar.
"No podemos avalar el convenio que además tiene puntos vidriosos", expresó en relación al cuestionado inciso K del punto 10. De Paolo se comprometió a solicitar al primer mandatario mendocino, la Legislatura y los organismos competentes en el tema, que se deje sin efecto el polémico convenio. Igualmente el jefe comunal no desechó la posibilidad de que "las obras puedan realizarse; son muy buenas para Mendoza". / Gonzalo Villatoro
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