Las estadísticas en ocasiones suelen ser muy dolorosas. Máxime cuando refrendan inequidades sociales. Dicese que en Saladillo el 50 por ciento de los vecinos no tiene cloacas.
Ese servicio es reemplazado por el “pozo ciego”. Ese vocablo compuesto bien merecería ser un anacronismo a estas alturas del siglo veintiuno, pero lamentablemente es de estricta actualidad para miles de familias.
Para colmo de males la municipalidad tiene un solo camión atmosférico encargada de evacuar los detritos. Un solo camión para la cabecera del partido y las poblaciones del interior.
Los inconvenientes de las familias, a las que nadie presta atención, son innúmeros. Semanas de espera aguardando pacientemente que les llegue el turno del desagote. Al parecer, nadie toma debida cuenta de lo que significa no poder tan siquiera ir al baño con tranquilidad, máxime en hogares con niños o personas mayores.
El algunos casos el pozo, por diversas razones, se llena en veinte o pocos días más. Entonces nuevamente a entrar en la lista de espera, mientras tanto el único camión no da abasto para satisfacer las necesidades.
Se habrá de entender que el servicio de cloacas es un derecho humano, que hace a la calidad de vida de las personas y que los gobernantes tienen la obligación moral de propender acciones para que todos lo posean.
Recientemente un par de diputados nacionales presentaron un proyecto para que el agua potable y cloacas sean declarados como un derecho humano. Palabras y más palabras. Tan livianas que se las lleva un soplido, no el viento.
Lo que se necesitan son recursos financieros, voluntad política para tomar el problema por el cuello y zamarrearlo hasta que llegue la solución.
Coincidió en un humilde hogar que un político hablaba por televisión, desgranando impresionante cifras de crecimiento del país, mientras que olores nauseabundos inundaban el ambiente y no precisamente por “el derrame económico .
¿Llegará algún día que se salde esta deuda pendiente, especialmente con los sectores de menos recursos?.
¿Llegará algún día que los políticos se dejen de hablar y actúen para implementar un plan oficial para la provisión del servicios de cloacas?.
Una sociedad democrática deja de ser justa cuando una amplia franja de la población no tiene acceso a condiciones de vida digna. Y, peor cuando aún, cuando los damnificados no tienen voz ni voto para que sus reclamos sean escuchados.
|
|
|