La sequía que sufre el interior se consolida luego de más de siete meses sin lluvias importantes, con un déficit de 600 milímetros en el balance hídrico del año que se suman a los 1.000 milímetros que no llovieron ya en 2007.
“Cada vez es más difícil encontrar el agua, el recurso para repartir y la tenemos que traer de grandes distancias y no podemos cumplir con todos los compromisos”, anotó en declaraciones a medios locales.Favarón dio cuenta de un gasto de por lo menos 15 millones de pesos desde el presupuesto del organismo para la atención de la emergencia en aportes a los municipios y en obras que se están realizando para aumentar los reservóreos y también en previsión de que luego de la sequía, se espera un período de copiosas lluvias.
“Aprovechando la sequía, estamos haciendo trabajos de drenaje porque suponemos que luego va a venir un período de muchas lluvias y tenemos que prever los drenajes para que no se generen luego inundaciones de campos o en zonas urbanas”, anotó.
Favarón confirma el diagnóstico de que la falta de obras de manejo en los canales de los bajos submeridionales, potenció los efectos de la seca. “Como esos canales no tenían obras de manejo y control, drenaron toda el agua superficial y también los acuíferos, por lo que también bajaron todas las napas y nos quedaron los pozos sin agua”, explicó.
Manejar las cuencas hídricas
El especialista apuntó que hoy la política de la APA en ese sentido es totalmente opuesta a la anterior en materia hídrica en la provincia. Señaló que ahora todas las acciones están orientadas al manejo de las cuencas hídricas Detalló que este manejo se pretende hacer mediante la utilización de las grandes inundaciones del Bermejo y del Bermejito además de la recuperación Canal de Dios y la creación de reservóreos para la utilización de los acuíferos que se pueden utilizar como fuentes con perforaciones a gran profundidad y también en los acueductos que trasladan agua potable a las distintas poblaciones.
“Básicamente nuestra política se centra en el manejo de las cuencas; porque los acueductos no llevan agua para la producción” señaló.
Favarón marcó la sorpresa que le causó el planteo de intendentes y productores del interior a la presidenta Cristina Fernández en su reciente visita a la provincia, cuando reclamaron las obras para el nuevo acueducto. “Si el acueducto hubiese estado; el ganado se hubiese muerto lo mismo. Es por eso que tenemos que recuperar la naturaleza. El Bermejo históricamente llevó agua a todas las cuencas pero las obras del hombre en rutas, caminos y construcciones fueron modificando esto y hoy el Bermejo no lleva más agua a todas las cuencas”, anotó.El plan del APA en este sentido es la realización de obras de bypass para drenar agua desde el Bermejo y el Bermejito hacia las cuencas del sur de la provincia llegando a aportar incluso hasta al río Negro en sus nacientes. “La pendiente de la provincia nos lo permite y es más fácil baja agua a todas las 13 cuencas que subirla sesenta metros bombeándola por acueductos. Todas las cuenca pueden mantenerse mediante un sistema natural”, resumió, recordando que la provincia tiene una pendiente de 150 metros desde Comandancia Frías. “En esta política de manejar los desbordes del Bermejo para cargar las cuencas vamos a generar en los Bajos grandes reservas de agua, agrandando la sección de los canales pero haciendo obras de retención en el fondo que permitan juntar grandes espejos de agua pero que por encima de ese reservoreo se pueda evacuar cualquier lluvia importante. Hay que tratar de retener agua para que también se recarguen las napas”, anotó.
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