Durante la celebración hoy del Día Nacional de Paraguay en la Expo 2008, su embajador en España, Oscar Cabello Sarubbi, defendió que su país tiene un potencial de riqueza y desarrollo “aún no debidamente explotado”, pero que lo convierten en líder mundial, por ejemplo, en producción de grano y carne.
La relación de Paraguay con el agua es muy amplia ya que, aunque no tiene costa, está surcada por tres importantes ríos que configuran el sistema de La Plata: el Paraguay, el Paraná (la segunda cuenca fluvial del mundo en cuanto a caudal sólo superada por el Amazonas) y el Pilcomayo.
Además de contar con lagos, pantanos y lagunas, el país comparte vastos depósitos de agua subterránea con Brasil y Argentina, naciones junto a las que también gestiona dos de las más grandes represas del mundo.
Para el embajador, agua y energía son una gran ventaja, pero también una gran responsabilidad en cuanto es necesario preservar este patrimonio, en cantidad y calidad, para las generaciones venideras.
Además, todavía hay “amplios segmentos de población” sin un adecuado acceso al agua, en torno al 24 por ciento, cifra que se espera que a finales de 2010 sea solo del 12,5 por ciento.
Por todo ello, Paraguay está adoptando normas ambientales de protección de bosques, de promoción de la reforestación y de uso sostenible del suelo y aguas.
El Gobierno del país se ha establecido como objetivo lograr que el diez por ciento del territorio esté incluido en figuras de protección como reservas o parques naturales.
El nuevo Ejecutivo de Paraguay, que tomó posesión hace apenas dos semanas, tiene la intención, según Oscar Cabello, de continuar y fortalecer esas políticas de preservación de los recursos naturales.
El comisario de la Expo de Zaragoza, Emilio Fernández Castaño, alabó el privilegiado patrimonio natural de un país, cuya participación en la muestra espera que sirva para mostrar al mundo los ejemplos de sus mejores prácticas medioambientales.
El despacho menciona de paso el potencial “de producción hidroeléctrica del país”, que no es utilizada, sin referirse a Itaipú y Yacyretá, las dos grandes centrales hidroeléctricas, construida la primera con Brasil, en las inmediaciones de las ciudades de Foz de Yguazú y Ciudad del Este, y la segunda con Argentina, en este caso en las cercanías de las ciudades de Ayolas, departamento de Misiones, e Ituzaingó, provincia de Corrientes. Ambas represas sobre el río Paraná.
La expresión potencialidad de producción tampoco es feliz, porque Itaipú produce en forma creciente desde 1985 y Yacyretá desde 1994.
Además, la producción de ambas hidroeléctricas, incluso el 50% que corresponde a Paraguay, por los Tratados que las rigen, deben ser entregadas a ambos países en forma obligatoria.
Por consiguiente, si ambos Tratados no son renegociados y, por ende, modificados, específicamente las cláusulas que limitan el aprovechamiento de la energía en territorio paraguayo, la radicación de grandes industrias, o de varias pequeñas o medianas, será muy difícil. A eso debe sumarse el déficit de las líneas internas de transmisión. |
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