Las condiciones climáticas conspiran contra el trigo, afectan la decisión de siembra del maíz y mientras el fenómeno La Niña se desvanece, las precipitaciones llegarán con cuentagotas, según advierten los expertos. El pronóstico tan temido incluye a la vasta región dedicada a la agricultura en Argentina, que comprende el oeste bonaerense, casi toda la provincia de Córdoba, San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero, Salta y Jujuy.
Existe una intención de retroceder en la siembra de maíz en un 30 por ciento, lo que lleva las esperanzas de productores a que esa superficie, al igual que la que dejó el trigo sin implantar, se convierta en soja de primera. Según los análisis, la mayor parte del centro y el oeste del área agrícola corre el riesgo de ver demorada la llegada del muy necesario aporte de humedad para sus suelos.
“Aunque el episodio de La Niña, que afectó a la campaña agrícola 2007/2008, ya completó su disipación, la reactivación de las precipitaciones resulta sumamente lenta”, dice el informe semanal de la Bolsa de Cereales.
La tragedia agroclimática recrudeció, ya que falta menos de una semana para que comience a sembrarse el maíz de la campaña 2008-2009, necesario para una rotación adecuada con la soja. El Instituto del Clima y Agua de Castelar (INTA) permitió que en algunos mapas se visualice la situación de las provincias que tuvieron nulo aporte de lluvias. El sector de agroclima del Servicio Meteorológico Nacional al que tuvo acceso la agencia Noticias Argentinas, explica que Chaco, Formosa, el noroeste cordobés, el este de Santiago del Estero recibieron entre un 20 y 30% de las precipitaciones promedio.
La amplitud térmica, vientos y falta de agua dejaron a los trigos débiles y amarillos en algunas zonas de la provincia, donde la siembra ya había caído un 40 por ciento y en otras disminuyó en un 40 por ciento las posibilidades forrajeras de tambos y campos ganaderos.
La Federación Agraria cordobesa considera que “uno de los temas más urgentes es la necesidad de fondos para paliar la emergencia agropecuaria por sequía”, indicó a NA Juan Manuel Rossi.
Algunos cálculos indican que las pérdidas causadas por la sequía en el país ya trepan hasta los 250 millones de dólares y la mortandad de animales se llevó unos 800 mil vacunos. |
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