La expansión inmobiliaria ha transformado a la villa turística en una ciudad compleja en diferentes aspectos. A su característica de ciudad turística, y la respectiva complejidad, se le suma el de polo administrativo de las comunas del sur de Punilla y el hecho de ser una ciudad dormitorio para muchas personas que estudian o trabajan en Córdoba.
Sus características han generado que ese crecimiento, por momentos explosivo, se transforme en caótico. Cuando el año pasado se pensó, diseñó y finalmente aprobó la Carta Orgánica Municipal, desde su concepción se intentó generar un ordenamiento en diversos sentidos.
Además del Consejo Urbano Ambiental que actualmente funciona, se encuentra en desarrollo desde hace una semana, el mapa de riesgo, a los fines de establecer un marco de seguridad integral para los vecinos y los turistas.
Uno de los impulsores de esta iniciativa, el concejal Esteban Avilés, amplió el concepto de trabajo: “El mapa de riesgo tiene marco constitucional porque fue incluido dentro de la Carta Orgánica. Supone un planeamiento de seguridad para la ciudad de acá a 30 años. Además, no es sólo el planeamiento a futuro, sino el trabajo cotidiano que nos permitirá trabajar en el corto y mediano plazo”, explicó el edil.
Dentro de la mesa de estudio, está previsto que trabajen todas las autoridades competentes a nivel local: fiscales, autoridades policiales, directivos municipales directamente relacionados con las emergencias como defensa civil y salud pública, autoridades de bomberos, instituciones de servicios de emergencias médicas e integrantes del Concejo de Representantes.
El concejal, explicó además cuáles son los posibles alcances: “Todo lo que signifique amenaza ya sea de un factor humano o cuestiones de la naturaleza entra dentro del estudio: accidentología vial, incendios, inundaciones y otros aspectos diversos. Tenemos además dos rutas nacionales que cruzan la ciudad, por las que atraviesan camiones con sustancias peligrosas. Es un factor muy importante de riesgo que nunca fue considerado”, indicó.
El inminente arribo del gas natural a toda la ciudad, y la previsión de riesgo con esa sustancia también será parte del mapa de riesgo. “La idea final es que ante cada contingencia haya un protocolo de respuestas establecido y no acciones individuales”, recalcó Avilés.
Para ir de los desastres a las emergencias
Días atrás, Jorge Grande, consultor de la Organización de Naciones Unidas para el riesgo en la zona de Sudamérica, brindó una charla a los integrantes de la mesa de riesgo. Grande amplió los conceptos: “Vine a explicar lo que es la gestión local integrada para el riesgo de desastre. Se encara el riesgo no desde el punto de respuesta, sino de la gestión previa necesaria para evitar los siniestros”, indicó.
El especialista recalcó que lo principal es el trabajo de evaluación del riesgo, que debe hacerse de modo local y general. “Si disminuimos la vulnerabilidad ante distintas situaciones, generamos que aquello que podía ser un desastre, sea solo una emergencia, con lo cual los recursos para la respuesta son mucho más eficaces”, explicó.
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